Valentino Garavani, fallecido recientemente, fue más que un diseñador: fue el "Emperador de la Moda", un creador de belleza y elegancia cuya influencia recorrió el mundo. Mientras el mundo recuerda sus icónicos vestidos y su característico rojo, sus residencias privadas revelan otra faceta de su genio: una vida llena de estilo, comodidad y un gusto impecable.
Desde su última villa romana en la histórica Vía Apia hasta glamurosos chalets en los Alpes, castillos cerca de París y áticos en Nueva York y Londres, cada hogar reflejaba su visión estética: un delicado equilibrio entre lujo, arte e intimidad. Adéntrate en el mundo de Valentino, donde cada rincón cuenta la historia de una vida dedicada a la belleza.
El refugio romano de Valentino
Su última residencia romana, enclavada en la vegetación de la Vía Apia, fue durante años uno de los lugares más enigmáticos y cautivadores asociados con él. Ubicada en uno de los distritos más prestigiosos y protegidos de la ciudad, la villa está rodeada de casas históricas y jardines centenarios.
La Vía Apia es un mundo aparte: tranquila, refinada y llena de historia, pero a solo minutos del corazón de Roma. La villa se encuentra discretamente en un parque privado, con terrazas, piscinas y espacios diseñados para el arte y la relajación.
En el interior, la decoración está meticulosamente cuidada, reflejando el estilo característico de Valentino: lujo sobrio, obras de arte contemporáneo e interiores impactantes pero nunca abrumadores. Es una casa concebida no para lucirse, sino para vivir, entretenerse y trabajar lejos de miradas indiscretas.
Un mundo de glamour: las otras casas de Valentino
La leyenda de Valentino trascendió la moda: también era un gran conocedor de propiedades extraordinarias. Cada una de sus casas reflejaba su gusto impecable y su constante búsqueda de la belleza y la armonía. Además de su villa en la Toscana, sus residencias más célebres incluían:
- Chalet Gifferhorn, Gstaad: un refugio alpino por excelencia en el exclusivo Oberland bernés, con interiores revestidos de madera, grandes chimeneas y serenas vistas a la montaña.
- Castillo de Wideville, cerca de París: una de sus propiedades más famosas, este castillo se encuentra en un parque de 120 hectáreas cerca de Davron Crespières. Cuidadosamente restaurado, presume de jardines inmaculados, interiores majestuosos y una atmósfera de cuento de hadas.
- Penthouse en Park Avenue, Nueva York: un santuario metropolitano, donde vistas panorámicas, diseño moderno y colecciones de arte seleccionadas convergen en un espacio luminoso y elegante.
- Casa adosada del siglo XIX, Holland Park, Londres: en uno de los barrios más deseados de Londres, esta histórica casa adosada fue restaurada para preservar su grandeza original, con techos altos, amplias ventanas y detalles exquisitos.
- Villa en Capri: una joya mediterránea, con terrazas con vistas al mar, interiores amplios y un ambiente que equilibra la elegancia con la sofisticación relajada.
Valentino Garavani: una vida en la moda
Nacido en Voghera el 11 de mayo de 1932, Valentino Garavani se convirtió en una de las figuras más influyentes de la moda mundial. Su carrera comenzó en París en la década de 1950, estudiando en la Chambre Syndicale de la Couture y trabajando con Jean Dessès y Guy Laroche. En 1959, regresó a Roma y abrió su primer taller en Via Condotti, el corazón de la escena de la moda de la ciudad.
Su gran salto llegó en 1962, con su colección debut en la Sala Bianca de Florencia, entonces la pasarela más prestigiosa de Italia. La crítica elogió a un joven diseñador que combinaba una sastrería rigurosa con un romanticismo moderno. En 1967, recibió el Premio Neiman Marcus, el llamado "Óscar de la Moda", otorgado anteriormente a leyendas como Coco Chanel y Christian Dior.
Durante las décadas de 1970 y 1980, vistió a iconos como Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn, Jacqueline Kennedy Onassis y Sophia Loren. El famoso vestido de novia blanco de Jackie Onassis en 1968 consolidó su fama internacional. En la década de 1990, la maison se expandió globalmente, especialmente en Asia y Estados Unidos. Valentino se retiró de la pasarela en 2007 con un espectacular desfile en el Ara Pacis de Roma, dejando un legado que sigue inspirando.
Rojo Valentino: más que un color
El Rojo Valentino no es solo un tono; es una firma. Creado tras el impacto dramático de los vestidos rojos en la Ópera de Barcelona, el tono es intenso, luminoso y profundamente femenino. Con el tiempo, se convirtió en sinónimo de la propia maison.
Equilibrado y llamativo, el Rojo Valentino atrae la atención en la pasarela y en ocasiones formales, encarnando pasión y fuerza sin parecer nunca agresivo.